lunes, 29 de junio de 2015

¿POR QUÉ REVISAR LA FECHA DE LA PASCUA?

El papa Francisco acaba de proponer dejar de calcular la Pascua cristiana de la forma que se ha hecho hasta ahora y situarla en el calendario, de manera estable, el segundo domingo de abril. De esta manera, cada primer domingo del mes de abril sería Domingo de Ramos y la Semana Santa sería la primera semana completa que nos sirviera el cuarto mes del año. Esto dejaría en domingos fijos la Ascensión del Señor, Pentecostés y el Corpus Christi. También el miércoles de ceniza y las solemnidades del Sagrado Corazón de Jesús y de Jesucristo Sumo y Etero Sacerdote dejarían de bailar en el calendario. El Papa busca el acuerdo con las Iglesias Evangélicas y Ortodoxas para que pueda llevarse a efecto. ¿Tiene algún sentido este cambio? Veamos.

En la actualidad, considerada de extremo a extremo, la Semana Santa puede distanciarse hasta cuatro semanas en el calendario. En mi ya larga vida, lo más pronto que la he visto celebrar ha sido coincidiendo la fiesta de San José (19 de marzo) con el Domingo de Ramos; y la fecha más tardía que recuerdo es coincidiendo la fiesta de San Jorge (23 de abril) con el Domingo de Resurrección. Esa distancia se debe a cómo se den las fases lunares en la primavera. Hasta ahora, el primer domingo de la primavera que tenga luna llena es determinado como el Domingo de Pascua, y en torno a él se fijan el resto de fechas en el calendario. Sin embargo, este modo de cálculo es una desviación del modo de calcular la pascua judía. Y es que la pascua judía se establece el primer sábado de luna llena de la primavera. En la tradición cristiana, se dejó de santificar el sábado para celebrar las reuniones litúrgicas el domingo, día de la resurrección del Señor. Por esta razón, si la luna llena cambia de fase el domingo, la pascua judía y la cristiana diferirán cuatro semanas en el tiempo.

En el calendario cristiano, algunas fechas están establecidas con carácter simbólico y catequético. Por ejemplo, desconocemos totalmente la época del año y la fecha en que nació Jesús. Su celebración se hace coincidir con el solsticio de invierno porque es el día que el sol está más cerca de la tierra. Zacarías, en el cántico del Benedictus, se refiere a Jesús como "el sol que nace de lo alto". Además, el 25 de diciembre, las religiones paganas celebraban la fiesta del Sol Invencible. Así, la Iglesia significa que la noche de Navidad es aquella en la que Dios está más cerca del hombre, más cerca de la tierra; tanto, que irrumpe en ella con el nacimiento de su Hijo. En las antípodas de la Navidad, el 24 de junio, se celebra el nacimiento del Precursor, Juan el Bautista, quien afirma de Jesús: "Conviene que yo mengüe para que él crezca", siendo que a partir del solsticio de verano, la luz del día (Juan) comienza a menguar mientras que a partir del día de Navidad la luz del día (Cristo) comienza a crecer.

Ahora bien, con respecto a la Pascua cristiana hay una diferencia importante y es que sí conocemos la fecha del día exacto en que murió Jesús: el día siete de abril. Los testimonios históricos de la época avalan que Jesús murió la víspera de la pascua judía del año 33. Viendo el primer sábado de la primavera que tuvo luna llena, deducimos facilmente que la víspera (Viernes Santo) equivale a nuestro siete de abril. Es inevitable que ese día fluctúe entre los siete días de la semana, pero, si la propuesta papal sale adelante, el día 7 de abil caería siempre dentro de la Semana Santa y, en algunos años, sería, incluso, el propio día del Viernes Santo. El asunto tiene, por tanto, su razón de ser. A las razones históricas habría que añadir las razones prácticas que se derivarían en cuanto a la distribución de los trimestres en el calendario escolar, la estabilidad en las fechas de celebración de primeras comuniones, confirmaciones, romerías y otras celebraciones religiosas que dependen directamente de la fecha de la Pascua cristiana. Puesto que ya se abandonó la coincidencia con la pascua judía, no debería ser ahora mayor problema que la propuesta de Francisco fuera aceptada y aplicada en todo el mundo cristiano.

sábado, 30 de mayo de 2015

UNA MEZQUITA EN EL PUEBLO






Resultado de imagen de estrella mudejarHe tenido noticia estos días de que en un significado pueblo aragonés se va a conceder licencia a un grupo de musulmanes para abrir una mezquita. El asunto ha producido división de opiniones pero hay gente que afirma que el consistorio ha retrasado la licencia para que el asunto no influyera en las pasadas elecciones municipales del día 24 de este mes de mayo, pensando que podría hacerle perder votos de aquellos electores que se vieran contrarios a la medida. A mí, personalmente, no me parece mal. En otros muchos pueblos y ciudades las hay y no generan conflicto alguno. Pero, sobre todo, me parece bien porque defiendo nuestro sistema de libertades y la libertad de religión y de culto no solo están garantizados en nuestra Constitución sino también en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Lo mismo que yo valoro mi libertad de conciencia, de religión y de culto, he de estar dispuesto a reconocérsela a cualquiera de mis semejantes, siempre y cuando la ejerzamos en un marco común de derechos y obligaciones. Lo contrario es pura hipocresía. 
   Supongo yo que los detractores, como otras tantas veces he escuchado, aducirán que a nosotros no se nos permite levantar iglesias en los países musulmanes; y eso es cierto. Pero nunca puede convertirse en un pretexto para renunciar a nuestros principios. La libertad religiosa y de culto forma parte de nuestros valores cristianos y occidentales, y el hecho de que a nosotros se nos nieguen en otras culturas no puede ser motivo para que renunciemos a ellos. Siempre que yo quiera manifestar pública o privadamente mi conciencia religiosa y mi culto cristiano, estoy en la obligación de reconocerle ese mismo derecho a otra persona. Insisto: forma parte de mis valores cristianos.

   El nuestro es un país que absorbe población emigrante, a diferencia de sus países de procedencia, que no absorben sino que desplazan parte de su población a otros países. Si vienen al nuestro, nosotros hemos de comportarnos respetando nuestros valores consecuentemente y con honestidad. Porque una cosa es que haya sectores de población minoritarios y otra diferente es que se quiera ignorar que están entre nosotros. Los derechos que rigen para nosotros deben regir igualmente para ellos; no son otra cosa que seres humanos en busca de una vida digna huyendo del hambre y la miseria. Incluso si sus intenciones pudieran ser otras, no podemos negarles los derechos fundamentales que consagra nuestro sistema de libertades. Es una cuestión de principios.

   La vida nos lleva a situaciones verdaderamente curiosas y llamativas. Fíjate, amigo lector, que cuando he estado en tierras musulmanas o judías no he encontrado oposición alguna para celebrar la misa; sin embargo, cuando se ha coartado mi libertad religiosa y el ejercicio libre del culto ha sido -contra las leyes de Dios y las de mi propio país- en mi propia tierra, por parte no de musulmanes ni judíos sino de personas bautizadas en la fe católica. ¡Cosas de la vida! Pero por eso mismo, porque defiendo mi propia libertad, es necesario que dé su mismo valor a la libertad de los demás. Mezquita, sí.    

  

sábado, 18 de abril de 2015

UNA VELA A DIOS Y OTRA PARA EL DIABLO

Ser cristiano es cosa seria. No es un juego ni una frivolidad ni siquiera un modo de calmar la conciencia de los propios remordimientos. Lo digo porque en la piedad popular se ven cosas muy estrambóticas y surrealistas en torno al hecho religioso. Hay personas que no tienen un mínimo sentir cristiano y que se enfundan un hábito en Semana Santa para salir en una procesión con el caperuzo de penitente. Personas que atacan a la Iglesia, que ofenden a Dios de forma sistemática y que pasan a besar un Cristo. Gente que hace daño, mucho daño a los demás pero acude a una romería como si tal cosa. Cierto es que solo Dios conoce el corazón y la conciencia de cada uno, pero no es menos cierto que a Jesús lo entregaron con un beso. Y que las obras de cada uno en el día a día muestran dónde estamos realmente. Meditando esta Semana Santa en la Pasión del Señor Jesús, recordaba que los mismos que lo condenaron a muerte se marcharon desde el Gólgota a toda prisa a honrar a Dios porque era la hora de preparar la cena de su pascua. Se fueron a dar culto a Dios cuando lo tenían con ellos y lo acababan de asesinar. ¿Acaso pudo Dios recibir con agrado ese culto de manos manchadas? Desde luego que no. Y es que una cosa es el lado superficial que mostramos y otra bien distinta puede ser el mundo interior en el que vivimos. El culto son ritos externos, pero la procesión, la procesión auténtica, debe ir por dentro. Si no es así, somos más hipócritas que los fariseos y los saduceos de aquel Sanedrín. Pues eso. 

viernes, 10 de abril de 2015

JE SUIS CHRÉTIEN

Resultado de imagen de LA CRUZ DE CRISTO


Un atentado en Francia contra la revista Charly Hebdó con resultado de 12 víctimas mortales conmocionó el mundo occidental. Se sucedieron las manifestaciones y las concentraciones de condena por toda la geografía europea. Pocos días después, otro ataque, también del radicalismo islámico, dejó 23 víctimas mortales en Túnez y el mundo volvió a movilizarse, impresionado. En el atentado parisino, las víctimas fueron escogidas por publicar caricaturas ofensivas al Islam. En el segundo, las víctimas fueron aleatorias. En uno y otro caso, se defiende la libertad de expresión, de ideología; se condena la tiranía de los que quieren imponer por la fuerza su pensamiento. Hasta aquí, todo correcto. Pero el día de Jueves Santo masacran en Kenia a 148 cristianos solo por el hecho de ser cristianos y el mundo no reacciona. En los primeros casos, los informativos resultaban casi monográficos y las páginas que los periódicos dedicaban eran abundantes. En el caso de la matanza de Kenia, noticia breve o una reseña en el papel del diario. Solo el Papa ha denunciado el silencio del mundo occidental en estos casos. Los cristianos son masacrados sistemáticamente en Kenia, Nigeria, Irak, Siria, Pakistán. Mueren ahora en el mundo más cristianos que en tiempos de Nerón. Pero la Comunidad Internacional no reacciona, no dice nada, no defiende la libertad de conciencia y de religión como en otros casos. ¿Acaso hay que ser tolerantes con la persecución de cristianos? ¿Acaso los muertos cristianos son muertos "de segunda"? El silencio nos hace tolerantes con ese tipo de violencia; y la tolerancia nos convierte en cómplices. Esto no es sino una hipocresía de la que no quiero sacar mayores conclusiones, pero da que pensar acerca de la intencionalidad interesada de este silencio.

sábado, 28 de febrero de 2015

¿PODEMOS O NO PODEMOS?

De entrada, Podemos no. España vive en 2015 abundantes procesos electorales distribuidos a lo largo de todo el año, que culminarán en elecciones generales poco antes de Navidad. La crisis que vie el país va mucho más allá de la índole económica. La crisis política es patente e indiscutible. Hay un descontento generalizado por las políticas de austeridad aplicadas por el Gobierno de Rajoy que, si bien han sido eficaces para salir de la crisis, no se notan todavía en los hogares y en los bolsillos de la gente. El descontento se convierte en indignación con todos los casos de corrupción que afectan a todos los partidos con representación parlamentaria y a los principales sindicatos. Ante este panorama, la gente solo ve dos opciones: o no ir a votar o ejercer un voto de castigo a la clase política. Un voto de castigo de qué manera. Pues ha surgido un nuevo partido político llamado "Podemos" que hace un buen diagnóstico de la realidad española y que polariza el descontento del pueblo. El problema está en que lo que pretenden sus dirigentes es la antiploítica o la destrucción del Estado desde dentro. Jóvenes profesores universitarios copan la cúpula de Podemos. Su método de trabajo dice ser el asambleario. Hablan de devolver la voz al pueblo, el protagonismo al pueblo, de gobernar para el pueblo y para los pobres. Como planteamiento, podría no estar mal, pero olvidan que nuestra democracia es parlamentaria y que la voz del pueblo se encuentra en las instituciones elegidas en sufragio universal por el propio pueblo español. Pablo Iglesias, la cabeza visible de Podemos, plantea una y otra vez que es necesario partir de una Asamblea Constituyente. Pretende elevarse al poder con un sistema que diagnostica como caduco y que no ha funcionado para cargárselo y empezar un nuevo Estado. Las principales propuestas, que no oculta sino que más bien airea, son sacar a España de la OTAN y del Euro. Es decir, aislarla de Europa, buscando apoyos y alianzas en Rusia y China (algo lejanas para nosotros). El adiós a la monarquía y la instauración de una tercera república, lo que le facilitaría el control absoluto del Ejército y de todas las Fuerzas Armadas, puesto que en nuestro sistema, el Rey es el Comandante en Jefe de los tres ejércitos. Eso nos salvó ya de un golpe de estado al que los dirigentes de Podemos no asistieron porque no tenían edad. Aquel febrero del 81, el Ejército obedeció a su Comandante en Jefe, que ha pasado por las tres Academias Militares. De haber tenido un presidente republicano, una vez levantado, el Ejército no se habría echado atrás porque no hubiera reconocido la autoridad de un civil sin formación militar.

Podemos ya logró representación en el Parlamento Europeo, en el que forma grupo con los comunistas. Al principio no escondían esta ideología, aunque ahora afirman más bien que no son izquierda ni derecha, que son ellos mismos. Sus propuestas económicas las firmaríamos todos: subida de salarios, elevar el salario mínimo interprofesional, que paguen más impuestos los que más tienen... Pero no dicen cuál es la partida de eso y de dónde va a salir. La cosa empeora cuando empiezan a decir que España es un país rico y que puede crear trabajo doblando el número de funcionarios. ¿Se imaginan el gasto público sin el respaldo de la producción? ¿Dónde iba a estar la riqueza del país? Y sin el respaldo de Europa, la ruina más absoluta llegaría sin tardar.

Algo muy preocupante es que los principales líderes de Podemos han obtenido en los últimos años ingresos muy por encima de los que obtendrían por su trabajo universitario que, además, requiere dedicación absoluta y es incompatible con cotras actividades económicas. El periodismo de investigación está tras la pista, pero parece ser que buena parte de esos ingresos vienen directamente del Gobierno venezolano. Los implicados defienden que han realizado trabajos para los gobiernos de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua y que esos cientos de miles de euros son su retribución. Y la gente se pregunta: ¿Está Venezuela financiando ileglmente un partido político en España para provocar la explosión del actual Estado e implantar el estilo represivo bolivariano en nuestro país? Según los avances de esas investigaciones periodísticas, todo comenzó ya con la figura de Hugo Chávez. Y lo inquietante es que la situación que vive ahora España parece un calco de la que vivió Venezuela cuando Chávez asumió el poder; y también en Bolivia con el ascenso de Evo Morales. ¿Acaso nos espera la represión política y social, la detención y encarcelamiento de la oposición, el recorte de libertades, la perpetuación de los mismos en el poder, el culto a un líder que le gusta manipular a las multitudes, el racionamiento de alimentos, la quiebra económica del país?

El segundo en la cabeza de Podemos, Íñigo Errejón, ha sido soprendido cobrando 2500 euros al mes en una universidad por un trabajo que no estaba realizando. El tercero, Juan Carlos Monedero, ha tenido que presentar a Hacienda una declaración complementaria cuano se ha sabido inspeccionado por esta institución del Estado. El propio Pablo Iglesias tuvo que ampliar su declaración de bienes presentada en el Parlamenteo Europeo semanas después de presentar la primera. ¿Es que no planea sobre ellos la corrupción que dicen que quieren erradicar antes, incluso, de que puedan entar en la política española? ¿De esta guisa quieren ellos regenerar el país y se sienten moralmente aptos para esa tarea? Podemos no tiene aún un solo concejal, un solo diputado autonómico y ni un solo representante en las Cortes españolas. Esta semana, mientras en el Parlamento se celebraba el Debate sobre el Estado de la Nación, celebraba Pablo Iglesias un "debate paralelo" en rueda de prensa, de casi una hora, ausentándose así del pleno en el Parlaento europeo en el que ocupa un escaño y por el que cobra 18000 euros al mes. En el acto se autoproclamó el "verdadero líder de la oposición", menospreciando a los representantes del pueblo que han sido votados y que ocupaban sus escaños en el palacio de las Cortes. Este es el ejemplo que nos da frente a los de la "casta corrupta" como él mismo los llama.

Nuestro sistema democrático nace del consenso político de todas las fuerzas, que celebraron las primeras elecciones demcoráticas en 1977 y consensuaron la Constitución de 1978. La representación parlamentaria es pluripartidista, aunque solo los conservadores y los socialdemócratas han tenido representantes suficientes como para asumir el Gobierno; y en muchas ocasiones han tenido que ejercerlo en coalición o con pactos puntuales con otras fuerzas nacionalistas. Esto ha funcionado y sigue funcionando. Es verdad que hay que erradicar la corrupción; muchas voces piden a gritos una reforma de la Constitución que se adapte a la realidad actual. Pues habrá que ponerse a ello. Lo último que necesitamos es que nos vengan los recién erigidos "salvadores de la patria" que intenten dinamitarla para hacerla a su imagen y semejanza.

Como un dron cargado de misiles, el totalitarismo planea sobre las cabezas de los españoles. Que la gente no se deje engañar y que no polarice el voto de la indignación y de castigo sobre los actuales políticos en las candidaturas de Podemos. Recen por España, por favor, recen para que estos profesores, que se creen más dignos y mejores que los demás aunque cometiendo sus mismos errores, no puedan aplicar sus lecciones de despotismo ilustrado sobre el pueblo español. Que en las elecciones de este año se puedan superar todos los índices de participación; que no se queden en casa los votantes de PP y de PSOE; nos va en ello nuestro ser, nuestra dignidad, nuestra libertad. Será la manera de salvar España... al menos de Podemos. 

martes, 13 de enero de 2015

HACE TREINTA AÑOS, EN UN ENERO GÉLIDO...

Esta tarde, al celebrar la misa en la capilla de la Virgen del Pilar no sabía si comentar el evangelio, como hago cada día, u ofrecer el testimnonio -brevemente- de estos treinta años de consagración al Señor. Antes de ser cura, recibes la ordenación diaconal; en ella recibes ya el sacramento del Orden y quedas consagrado en el servicio a Jesucristo y a su Iglesia de por vida. Este día trece de enero se han cunplido treita años de ese acontecimiento en mi vida. Aquella tarde gélida, de temperaturas bajo cero en Zaragoza, en la iglesia de Santa Engracia, junto a los innumerables mártires de Zaragoza, me hice diácono de la Iglesia. Un año y medio después recibiría la ordenación sacerdotal. Para las personas que no son de fe, el sacerdocio se entiende como una profesión más como podar viñas o vender lechugas en un mercado. La gente de fe entendemos bien que no es una decisión unívoca ni una elección de quien se hace sacerdote. El sacerdocio responde a una llamada del Señor Jesús. Él es quien nos elige y no nosotros a él, tal como él lo dice en el Evangelio. En nosotros solo cabe la respuesta asombrada, y a veces desconcertada, a la inciativa divina. Luego es la propia Iglesia, a través de los formadores del seminario y de los sacerdotes con los que trabajas en el período de formación, la que discierne si se trata de una vocación auténtica o no. Cuando la considera positivamente, la propia Iglesia, por medio del obispo diocesano, es la que manifiesta su propia elección del candidato. Así se pone de manifiesto que el sacerdocio no puede ser motivo de engreimiento ni de soberbia, pues el candidato debe ser llamado por Dios y elegido por la Iglesia; nada se debe a mérito suyo sino una respuesta generosa, con la propia vida, que renuncia a ser vivida para sí y se convierte en servidor de Dios y de su pueblo. Cuando uno se hace cura lo hace con el ánimo de servir, con el ánimo de obedecer a Dios, que le ha llamado; nada se piensa de entrar a formar parte en una institución poderosa o influyente; ningún resquicio queda para el protagonismo personal ni para la promoción individual. Si alguien se convierte en algo así solo es posible olvidando y traicionando la llamada de Dios. Un cura es un servidor y no se plantea el ejercicio del poder ni el hacer carrera en la sociedad o en la propia Iglesia.

Treinta años después, sé que en aquel 1985 yo tenía una idea muy diferente de lo que iba a ser mi vida consagrada. No sabía que iba a ir tan unida a la cruz. Sin embargo, esos nos hace más auténticos, más humildes y, sobre todo, más parecidos a Jesucristo. Después de dieciséis años trabajando en la pastoral rural y como capellán de hospital, unas enfermedades crónicas me retiraron de la pastoral directa y, en las propias palabras que me dirigió entonces mi arzobispo, quedé dedicado al ministerio profético, lejos de la actividad dedicada y frenética que había llevado hasta entonces. Catorce años en esta situciaón, aunque con el consuelo directo de encontrarme literalmente en la casa de la Virgen del Pilar, valoro todavía más el poder celebrar la Eucaristía, el poder celebrar -aunque sea de modo ocasional- los demás sacramentos... ¡He encontrado tantas dificultades para eso..! Leo, rezo, pienso, escribo, ofrezco mis dolores, mis renuncias, mis carencias cada día por tantas y tantas causas; por tantas y tantas personas. Pero también me doy cuenta de que, en definitiva, soy un privilegiado porque tengo fe; también porque no debo mantener una familia; porque, con mayor o menor acierto y en mayor o menor medida, estoy respaldado por mi diócesis. A veces siento la tentación de quejarme, pero entonces encuentro tantas y tantas razones para sentirme agradecido, para dar las gracias a Dios una vez y otra vez... Lo hago cada día un montón de veces; cada vez que rezo, cada vez que celebro la Eucaristía, cada vez que entro en casa... Incluso los domingos puedo sentirme pastor cuando celebro y convivo con mi comunidad. Y es que hay padres y nadres de familia viviendo esta misma situación o peores; hay personas que se deben enfrentar a enfermedades muy muy humillantes y graves sin contar con el auxilio de la fe ni con el bálsamo de la esperanza cristiana. Me miro y me veo afortunado, muy afortunado.

Luego, hay otra cosa. A pesar de que mis planes eran otros o de que la idea de lo que iba a ser mi vida sacerdotal no coincide mucho con lo que estoy haciendo; a pesar también de las incomprensiones que me toca afrontar por la defectibilidad de los seres humanos, de una cosa estoy bien convencido: Que Dios ha guiado mi vida y que estoy donde él quiere que esté. Esto da mucha tranquilidad y mucha conformidad. Para alguien cuya meta es hacer la voluntad de Dios en la vida, saber que está donde Dios quiere es muy importante. No siempre comprendemos los porqués y las razones de la voluntad de Dios. Pienso lo incomprensible que debió ser ver a su Hijo morir en la cruz y padecer la tortura que le fue infligida durante las horas de la pasión. Y, sin embargo, estaba siendo obediente y fiel a Dios. No necesitamos comprenderlo todo. Hay momentos en la vida en los que solo queda se dóciles y seguir por el camino que Dios te pone delante, aunque no comprendas todo al cien por cien. Y entonces puedes decir con el salmista: "El Señor es mi Pastor; nada me falta."

Ahora mismo, estos catorce años me pesan; querría ir ya a la casa del Padre; pero sé que si él me tiene aquí es porque es un acto soberano de su voluntad. Quizás lo que hago resulte útil para alguien. Tal vez hay algo o tiene que suceder cualquier cosa con la que yo no cuento por la que no cree aún que sea el momento. Pues solo me queda seguir pidiendo su auxilio para seguir siendo fiel, para cometer el menor número de erroes posible y para seguir haciendo su voluntad y estar donde él tenga dispuesto que esté. Lo diré aquí también: "Santa María del Pilar, ruega por nosotros y guárdanos, Madre nuestra".

miércoles, 17 de diciembre de 2014

PETER PROTAGONIZA UN CUENTO DE NAVIDAD REAL


Nigeriano; quinces años en Sevilla; Peter, de 35 de edad, sobrevive vendiendo pañuelos de papel en un semáforo y estudia medicina por las tardes. Encontró el otro día una cartera con tres mil euros en efectivo y otros quince mil en cheques... y la entregó en la policía. "Es lo que me ha enseñado mi padre", dijo con toda naturalidad. Porque, ¿qué es lo que enseñamos nosotros a nuestros hijos? Haríamos lo mismo. Y no estamos en sus condiciones, no. Él es de piel negra y, además, inmigrante. Cuántas veces le habrán despreciado, le habrán llamado "negro de mierda" o le habrán gritado "vete a tu puto país, que aquí nos quitáis el trabajo". Pero Peter ha hecho lo que debía, lo que era honesto y honrado, lo que le había enseñado su familia al educarlo. ¿Dónde vive Peter? ¿Qué come? ¿Padece pobreza energética? Todo da igual, Peter es así y no ha hecho nada por quedarse con un solo céntimo que no fuera suyo. Y eso que no le faltarían razones para aliviar su conciencia: su situación, enviar dinero a su familia, una buena comida, un invierno calentito... Pero tampoco, Peter no es un hombre ligero de cascos, ni un resentido, ni un vengativo. Peter es un ciudadano ejemplar que nos ha brindado un buen ejemplo y una bella historia de Navidad. La pena fue que el rácano que recuperó su dinero solo le diera cien euros como agradecimiento.

sábado, 22 de noviembre de 2014

"LOS HABRIENTOS DEL MUNDO PIDEN DIGNIDAD, NO LIMOSNA"

Esta afirmación la la hecho el Santo Padre Francisco ante la asamblea sobre Nutirción de la FAO, delante de numerosos Jefes de Estado y autoridades gubernamentales, reunidos en Roma. El Papa pronunció un impactante discurso de unos quince minutos en el que afirmó que el problema del hambre en el mundo tiene unos sujetos concretos y no se puede hablar de él en abstracto. El Pontífice denunció que la producción de los alimentos se haya convertido en una cuestión de mercado e, incluso de finanzas, cuando se trata de hacer justicia. Francisco subrayó la paradoja del silogismo de que "hay suficientes recursos para todos pero, sin embargo, esos recursos no llegan a todos", reclamando una humanización del problema por medio del ejercicio de la solidaridad. El Papa fue interrupido por los aplausos de los asitentes hasta en tres ocasiones. Finalmente, el Pontífice relacionó el problema del hambre en el mundo con el descuido de la tierra y del planeta. "Dios perdona siempre; los hombres, alguas veces; la tierra no perdona nunca", afirmó. El horizonte que se había marcado la ONU para la erradicación del hambre en el mundo era el de 2015. La verdad es que esa fecha ya ha llegado y el tema no se ha resuelto. ¿No siente vergüenza la humanidad de este desajuste? El Papa pronunció la totalidad de su discurso en español.

lunes, 27 de octubre de 2014

LIMÓN, ROMERO Y EL ÉBOLA

   Las agrias declaraciones de Javier Limón, marido de Teresa Romero, aún desde el hospital Carlos III de Madrid, contrastan con la eficacia de la realidad. Teresa es una de las personas que atendió a uno de los misioneros españoles repatriados de África con el virus del ébola y que murieron pocos días después, resultando ella también infectada. Los primeros síntomas pueden confundirse con una gripe y así la diagnosticaron en el centro de atención primaria al que acudió. Una vez agravados los mismos y puesto que apuntaba al padecimiento de la mortífera enfermedad, fue ingresada en el Carlos III y atendida por sus propios compañeros. Al mismo tiempo, otras personas que habían estado en contacto con ella, ente ellas su marido, fueron aisladas en el mismo centro para su estudio y prevención, resultando no haber sido infectada ninguna de ellas. 

   Desde su ingreso, la familia designó a una portavoz que hablara con los medios de comunicación. Ella siempre alababa la actitud de entereza de Teresa y la profesionalidad de las personas que la atendían. Al comienzo hubo cierto desasosiego por la carencia del medicamento experimental que había sanado a algún otro paciente en los Estados Unidos. Entonces se comenzó a tratar a la auxilar con el plasma donado por la Hermana Paciencia, enfermera que padeció la enfermedad junto al misionero fallecido y que el Gobierno español se negó a traer y tratar en el país. Los anticuerpos de Paciencia, que superó finalmente el virus, obraron la curación en Romero, primera paciente que se cura en España. Después del cuarto análisis consecutivo que daba negativo, el equipo médico que la atiende anunciaba oficualmente la sanación.

   La cara de satisfacción y el tono de felicidad de los profesionales al reconocer que el virus había sido vencido contrastan con las agrias declaraciones que el señor Limón ha hecho a un medio de comunicación español. Ha sorprendido el tono de sus declaraciones cuando afirma que han sido tratados "como escoria" o que el modo de proceder de los sanitarios parecían "las chapuzas de Pepe Gotera y Otilio". Es verdad que un político hizo declaraciones fuera de lugar tratando de culpabilizar a Romero por haber ocultado información de sus sínstomas cuando la enfermedad era aún incipiente, y que ese político debía haber cesado al día siguiente. Ahora bien, de ahí a acusar de descuidados, ignorantes, chapuceros e incompetentes (eso es lo que son Gotera y Otilio) a los profesionales del Carlos III, hay un abismo e injuria a aquellos que han logrado curar a su esposa. Teresa llegó a estar en estado crítico y durante dos días se temió por su vida. Cuando el sistema público de salud acaba de librar de la muerte a tu mujer, lo menos que puedes hacer es sentirte agradecido y hacer un reconocimiento público hacia quienes han puesto todo su empeño en vencer la enfermedad y, además, lo han logrado. Recordemos que es de bien nacidos ser agradecidos, aunque para ser agradecido es necesario, primero, ser también humilde.

  

martes, 16 de septiembre de 2014

CADA JUEVES SE EXPONEN LOS CORPORALES DE DAROCA

Desde que yo era pequeño, he sentido devoción y veneración hacia los Sagrados Corporales de Daroca; al fin y al cabo, la ciudad se encuentra cercana a mi pueblo natal. Ya de pequeño me contaban que algunas personas iban allí a someterse a algún tipo de exorcismo, o que los Corporales tenían la facultad de expulsar al Maligno en algunas personas que se comportaban de formas extrañas y se creía que el diablo vivía dentro de ellas. Creo, aunque lo digo sin tener datos, que ese aspecto de la devoción a los Corporales ha caído en desuso. De mayor, comprendí que la presencia de los Corporales era la presencia del Santísimo Sacramento. Recién ordenado diácono, fuimos a Daroca de excursión con el grupo que participaba en las tareas de la parroquia de Santa Isabel. El sacerdote que nos atendió, D. Julián, cayó en la cuenta de que había recibido el diaconado en fechas recientes y me invitó a exponerlo. Fue muy emotivo para mí, puesto que iba a ser la primera vez que expusiera el Santísimo, y lo iba a hacer nada menos que con los Corporales de Daroca. Más tarde, participé un año como sacerdote el día de su fiesta y los acompañé en su procesión. Dese hace tiempo, procuro hacerles una visita al año, normalmente coincidiendo con mis vacaciones. He estado por estas fechas y me he sorprendido cuando, al entrar en la Basílica que los alberga, me los he encontrado expuestos al público. Yo había elegido un jueves para visitarlos; todos los jueves del año tienen en la Iglesia un marcado carácter eucarístico en memoria de que la última cena de Jesús fue el jueves de la primera Semana Santa.
El corporal milagroso, del siglo XIII, que contiene las seis hostias ensangrentadas, se guarda en una cajita rectangular, regalo de los Reyes Católicos, que se puede abrir y cerrar. Esa caja, a su vez, es la que está contenida en una arqueta de plata, que posee un eje giratotio, y que permite girarla hacia la estancia que hay detrás del retablo al igual que hacia el interior de la capilla. El óculo ovalado que hay en el retablo deja ver la caja de plata con las puertas cerradas; así es como se presenta normalmente. Hasta ahora, de forma excepcional, cuando se daba la visita de un grupo numeroso y solo en otras ocasiones especiales, los fieles podían ver el Corporal del milagro. Ahora, el nuevo párroco, el padre José, ha decidido exponerlos cada jueves a las seis y media de la tarde. Ante ellos se reza el rosario; a continuación se celebra la misa y después se tiene una media hora de adoración con las vísperas y la Hora Santa. En total, noventa minutos consecutivos de exposición.

  En Daroca se refieren a los Corporales como "El Santísimo Misterio". Fue el 23 de febrero de 1239, cuando el Rey de Aragón, Jaime I, se encontraba en la empresa de la reconquista de Valencia. En esa jornada, Mosén Mateo celebraba misa para cinco capitanes (uno de ellos era de Daroca) y se vio interrumpida por el ataque de las tropas enemigas. Antes de la comunión, el sacerdote escondió el corporal con las seis hostias consagradas bajo unas piedras. Librada la batalla, los capitanes y su capellán fueron a recibir la comunión, cuando, al retirar las piedras, encontraron que las seis hostias se habían hecho uno con el tejido del corporal (ya no se podían soltar de él; estaban entre el tejido de la tela), siendo que cada una de ellas contenía una mancha de sangre. El Cuerpo y la Sangre del Señor, que eso es la Eucaristía, se habían manifestado en las especies consagradas de ese corporal. El 7 de marzo del mismo año 1239, los Corporales llegaban a Daroca sobre una burra que los portó desde la localidad de Luchente, donde tuvo lugar el prodigio. Y todo esto está atestiguado y debidamente formalizado con actas notariales cercanas al momento en que acaeció el milagro. En este año 2014 se ha cumplido el 775 aniversario de estos acontecimientos, que 25 años más tarde (750 aniversario), influirían en la insitución de la solemnidad del Corpus Christi en la Iglesia universal. En la Basílica daroncense se encuentra la bandera de las cuatro barras rojas, señal del Rey de Aragón, que Jaime I de Aragón portó en la Reconquista de Valencia.

Como siempre, fue para mi una gran confortación espiritual la de poder postrarme ente los Sagrados Corporales y meditar ante ellos en el misterio eucarístico. Solo que esta vez, fue con asombro y gran emoción al poderlos contemplar largamente sin haberlo esperado. Felicito al padre José por su iniciativa y espero que perdure en el tiempo como el momento de cada semana en que podemos ver con nuestros ojos y rezar ante los Corporales de Daroca.Deo gratias

jueves, 31 de julio de 2014

PAREN LA GUERRA EN TIERRA SANTA

El Ejército de Israel ha causado ya más de mil cuatrocientos muertos en la franja palestina de Gaza, gobernada por Hamas, organización violenta tenida por terrorista en no pocos países. Más de dos tercios de las víctimas son civiles. Los heridos se cuentan por miles y los niños necesitados de atención psicológica, por decenas de miles. El número de refugiados es superior a doscientos mil. Las fuerzas israelíes bombardean indiscriminadamente colegios, hospitales, mercados, refugios de la ONU... La presión internacional sobre el Estado judío crece pero sus oídos son sordos y continúa provocando muerte y destrucción sin clemencia. Resulta de difícil comprensión la postura de Obama y los EEUU, que generan presión diplomática al tiempo que continúan rearmando al Ejército hebreo que, sin esa ayuda, no podría proseguir sus ataques. ¿Son los túeneles de Hamas un pretexto para la guerra? ¿Se pretende el genocidio, borrar del mundo al árabe palestino? Son preguntas que flotan en el aire. El pueblo judío fue víctima de un holocausto, ¿no está él provocando ahora mismo otro? ¿Ha pasado de ser víctima a ser verdugo? La ley del talión, vigente en la Biblia para los judíos, establece la proporcionalidad en la respuesta a una agresión: el ojo por el ojo, el diente por el diente. Ahora esa proporcionalidad simplemente está quebrada. Es cierto que Hamas debe renunciar a la violencia y reconocer el derecho del Estado de Israel a existir, pero el Estado de Israel debe hacer lo propio con Palestina. Si no, la paz es imposible. Quemos ya la paz, una paz definitiva en la Tierra "tres veces" Santa.

martes, 10 de junio de 2014

DÍA DE REYES, EN PLENO MES DE JUNIO

La actualidad en España viene marcada este mes de junio por la abdicación de Juan Carlos I el día dos y la proclamación de Felipe de Borbón como Felipe VI el día 19 de los corrientes. Gratitud hacia el Rey saliente, que nos trajo las libertades y la democracia y nos ha dedicado toda su vida a los españoles. A pesar de los fallos, mi reconocimiento. 

Es lógico que los que desean una España republicana nos lo recuerden ahora. Sin embargo, no es el momento. Y no lo es porque la crisis institucional que provoca la abdicación, unida a la crisis económica y la crisis política que están provocando los independentistas catalanes y vascos requieren un cierre inmediato, por la propia seguridad nacional y el bienestar de los ciudadanos. Eso no obsta para que un referendum sobre república o monarquía sea legítimo e, incluso, necesario diría yo. Pero en un momento en que haya una mayor estabilidad política y económica en el país. Es lógico, por otra parte, que Juan Carlos no se mereciera tener que pasar por ello, pero recordemos que la aceptación de la monarquía fue el pacto de mínimos para la unidad del Estado en los momentos de la transición. Su sucesor debe someterse a esa consulta y aceptar que se aplique su resultado. 

En la disyuntiva, yo me inclino por la monarquía. Por razones históricas, pero también por razones prácticas. El sistema monárquico permite dar formación específica a quien va a ser el próximo Jefe del Estado, lo cual no deja de ser una ventaja importante. Por otra parte, el ahorro presupuestario para las arcas públicas que proporciona una familia real es notable si lo comparamos con la atención a los expresidentes que genera una república; figuras que pueden ser cambiantes y acumulables cada cuatro años. Pero la razón definitiva para que me incline por el sistema monárquico me la da la experiencia del golpe de estado del 23 de febrero de 1981. Hay que tener en cuenta que todos nuestros jóvenes no conocen ese episodio sino por la historia y los archivos televisivos. Sin embargo, quienes pasamos aquella noche casi en vela pudimos notar y sentir el peso de la Corona en el organigrama de nuestra nación. Y es que el Rey es -auntomáticamente cuando es prcolamado en las Cortes- el capitan general de los tres ejércitos (tierra, mar y aire). Don Juan Carlos salvó nuestra democracia porque tiene formación militar y ostenta ese oficio, sin lugar a dudas. En cambio, dudo mucho que el ejército hubiera obedecido en aquella ocasión a un civil, a un presidente republicano. Si las tropas desplegadas aquella nocha volvieron a sus cuarteles, si otras fuerzas no ocuparon las calles y los edificios públicos fue por la intervención del monarca. Con el Gobierno y el Congreso secuestrados, el Rey impuso su autoridad militar. Sería deseable que aprendamos de la historia para no caer en los mismos errores del pasado.

sábado, 31 de mayo de 2014

EL PAPA, EN TIERRA SANTA: RESURRECCIÓN

Espectacular ha sido la visita que S. S. Francisco ha hecho estos días a Tierra Santa. Tres días, los mismos necesarios para resucitar. ¿Resucitó algo el Pontífice? Resucitó la esperanza en pueblos que la tienen casi perdida. Resucitó el que se vieran tratados con dignidad y cordialidad. Un encuentro ecuménico al mayor nivel en la Basílica del Santo Sepulcro resucitó el espíritu del ecumenismo. El Papa llegó a afirmar en público su disposición a revisar el modo de presentar la misión del Obispo de Roma para favorecer la unidad de las confesiones cristianas. Nunca la Iglesia Católica había llegado tan lejos. No es de extrañar que los radicales fundamentalistas le consideren un traidor de la fe católica, pero lo que dice y hace este hombre "de blanco" se lo dicta el Espíritu de Dios. Trató a todos con respeto y con cordialidad. Rezó en el muro palestino. Condenó el holocausto, advirtió que no se use el nombre de Dios para atentar contra nadie; dijo a niños refugiados que la violencia no hace la paz... Otro gran logro, esta vez mirando para casa, fue celebrar misa en el Cenáculo en Jerusalén, pese a la controversia suscitada por los judíos ultraortodoxos, que consideran el hecho una profanación de un lugar sagrado para su fe por ser donde se encuentra (en otro nivel) la tumbra del rey David. Pero fue, sobre todo, la invitación que lanzó a los presidentes palestino e israelí a rezar con él en El Vaticano por la paz. Lo que significa que se encuentren y se vean entre ellos. Lo que puede significar el desatasco de las conversaciones de paz. La idea de Francisco se va a ver realizada a primeros de junio. Cabe esperar que pueda ser el inicio de que cada parte reconozca las legítimas aspiraciones de la parte contraria y llegue la estabilidad a todo Oriente MedioSegún ha manifestado el propio Pontífice, la razón principal de esta peregrinación era la conmemoración del cincuenta aniversario del histórico abrazo ente Pablo VI -católico, patriarca de occidente- y Atenágoras, patriarca ortodoxo oriental. Fue histórico porque era la primera vez que se encontraban en mil años ambos cabezas de iglesias cristianas. El espíritu del Concilio lo hizo posible. Fue también la primera ocasión en que un Papa viajaba fuera de las fronteras de Italia en la época contemporánea. Esta vez volvieron a abrazarse Francisco y Bartolomiu. En la imagen, tomada de elnuevodiario.com.ni, ambos besan la losa donde reposó el cuerpo muerto de Jesús tras ser bajado de la cruz. El viaje, de tan solo tres días de duración, ha sido una nueva ocasión para poder ver la gran humanidad que muestra el papa Francisco, que bien podría ser conocido como "el Papa de la misericordia". Escucha, comprende, tiende puentes, abraza, advierte... y no juzga ni condena. Puro espejo de la imagen de Dios.

domingo, 27 de abril de 2014

SAN JUAN XXIII, SAN JUAN PABLO II

Su Santidad el papa Francisco canoniza y declara santos a estos dos grandes papas, de vida reciente, y de una enorme importancia en la vida de la Iglesia Católica. La influencia diplomática de la Santa Sede y el prestigio mundial de su cuerpo diplomático en el mundo es, a menudo, desconocido por la opinión pública, pues, al tratarse de diplomacia de precisión quirúrgica, no trasciende a las agencias de noticias del mundo. Sin embargo, en el caso de los dos protagonistas que nos ocupan hay sendos acontecimientos históricos en los que influyeron directamente y son conocidos por todos. En el caso del papa Juan, la resolución de la llamada "crisis de los misiles" que la Unión Soviética desplegó en la isla de Cuba. En el caso de Juan Pablo II, la caída del comunismo y del telón de acero en la Europa del Este, lo que le costó un gravísimo atentado contra su vida. La aportación de ambos pontífices al orden mundial es indiscutible, pero es igualmente importante la proyección de sus pontificados en la vida de la Iglesia. El gran legado del Papa Bueno fue el Concilio Vaticano II, que abriría y renovaría la Iglesia hacia el mundo como su servidora. En un corto papado nos legó su gran encíclica "Pacem in Terris". Juan Pablo II abrió la vida de los papas a los viajes por todo el mundo y nos ayudó a poner de relieve la dignidad inalienable de todo y de cada ser humano, incluso sobre el trabajo y sobre el capital. En un largo papado, nos legó documentos inolvidables como "Laboren exercens", "Sollicitudo rei socialis", "Centesimus annus" o "Redemptoris Mater" entre otros. La declaración de ser incluidos en el canon de los santos es un ejercicio de la infalibilidad pontificia y, desde esta fecha, la Iglesia declara que viven junto a Dios y que interceden a él por nosotros.

martes, 25 de marzo de 2014

ESPAÑA DESPIDE AL PADRE DE SU DEMOCRACIA

El expresidente del Gobierno Adolfo Suárez fallecía en Madrid la tarde del domingo 23 de marzo tras once años padeceiendo la enfermedad de Alzheimer.. Tres días de luto oficial para despedir al artífice del sistema democrático español. A la muerte de Franco, en 1975, Suárez ocupaba una de las carteras del Gobierno de Carlos Arias Navarro, quien había endurecido la represión en los últimos años del franquismo. Suárez era uno de los políticos renovadores que buscaban un aperturismo y deseaban una España en libertad. Al poco de la entronización de Juan Carlos I, Carlos Arias es destituido y el Rey se juega la Corona apostando por Suárez como Presiente del Gobierno. Ambos habían contactado ya con las fuerzas políticas en la clandestinidad y pactaron la manera de pasar de la dictadura a la democracia desde las leyes entonces vigentes. Suárez se lo jugó todo a la carta de la Ley de Reforma Política que consiguió un amplísimo respaldo en las Cortes aún franquistas. Suárez apostaba por unas elecciones libres y, en los "Acuerdos del Viernes Santo" legalizó el Partido Comunista, en contra de los deseos del Ejército y de lo que le pedían los dirigentes socialistas. Pero la democracia española no habría sido ni auténtica ni creíble si no estaban en ella todas las fuerzas políticas del signo que fueran. Adolfo Suárez tuvo una gran altitud de miras, lo que le ganó enemigos y traidores dentro y fuera de sus filas. Todos los partidos eran ya legales. En 1977 se celebran las primeras elecciones generales libres, a las que concurrió  con un partido fundado en ese momento, la Unión de Centro Democrático, resultando elegido el primer Presidente de la democracia. La transición se completó con los Pactos de la Moncloa, en los que, bajo la batuta del Presidente del Gobierno, todas las fuerzas políticas alcanzaron los consensos necesarios para diseñar la España de las autonomías y las libertades, con la mirada puesta en la superación de una crisis económica con dos millones de parados y una reforma fiscal en profundidad, y la redacción de la Constitución de 1978. 

La transición española fue causa de admiración para el mundo, pues sin ruptura ni fractura ni derramamiento de sangre, las propias Cortes franquistas legalizaron un cambio político que se abría a un nuevo sistema en libertad. Este fue el gran logro de Suárez, que, volvería a ganar las elecciones de 1979. La joven democracia española se veía entonces envuelta en el descontento del Ejército y los muertos que generaban los atentados terroristas, prácticamente a diario, tanto de las posiciones ultras de la izquierda como de la derecha, aunque la más activa era la proveniente del radicalismo vasco independentista. En lo social, las huelgas y manifestaciones copaban las calles también todos los días. Fueron tiempos convulsos lo que le tocó al presidente Suárez.

Acosado por el terrorismo, la amenaza de un golpe de estado por el Ejército y la presión desalmada de la oposición socialista, dimitía en 1981. Ahora, treinta años más tarde, España echa en falta políticos de la talla moral y humana de Adolfo Suárez, que nunca miró por su propio bien sino por el de sus conciudadanos. 

sábado, 8 de marzo de 2014

¿(MÁS) INFANTICIDIO LEGAL?

¡Pero qué mal estamos! Cuando ya han conseguido sembrar en la conciencia de no pocas personas que el aborto es un derecho del género femenino, en Bélgica se plantean aprobar la eutanasia infantil, es decir, aplicada a menores, sin límite de edad alguna. Parece que estuviéramos en una competición de "a ver quién llega más lejos" en esta cultura de la muerte. ¿Es tan complicado darse cuenta de que no podemos decidir sobre la vida y la muerte de terceras personas? Es que, en el fondo, prima nuestro egoísmo, lo que para nosotros resulta más cómodo y menos comprometido. ¿Nos podemos ver atados por obligaciones asistenciales a ascendientes, descendientes o familiares? Pues vamos a ser muy compasivos con ellos para que no sufran. Les procuramos la muerte, pobrecitos, para que dejen de sufrir ellos y nosotros. Así, nos quedamos libres, y listo. No nos engañemos, pues las personas que atienden hijos discapacitados no son, precisamente, las que claman por medidas como estas. Es pura ideología. Se expulsa a Dios y se le suplanta, dejando en nuestras manos egoístas lo que a él corresponde decidir. Y es que, si no hay Dios, decido yo. Aunque su voz seguirá clamando en las conciencias como la sangre de Abel para decirnos: ¿"Dónde está tu hermano?".

miércoles, 12 de febrero de 2014

EL SUBJETIVO "OBJETIVO" DE ANA PASTOR

Una cadena española de televisión, LA SEXTA, dedicó el pasado domingo un programa a las finanzas de la Iglesia en España. Lo pintaba todo en clave de privilegios y de riqueza acumulada. Los invitados exponían datos y hacían comentarios para crear opinión en contra y hacer que la gente se rebele. Aludía la presentadora, una y otra vez, a los 247 millones de euros que la Iglesia española percibió en el ultimo ejercicio de la declaración de la renta. Pero ella sumaba el salario de los profesores de religión, el de los capellanes de cárceles u hospitales, el plan de restauración de Catedrales y muchas cosas más, recalcando en repetidas ocasiones que estos datos hacen MISIÓN IMPOSIBLE conocer el montante de dinero de todos los españoles que percibe la Iglesia Católica en España. Ni una referencia al gasto social de la Iglesia; ninguna referencia a cómo arrima el hombro en la crisis y a cómo ayuda a familias, parados, comedores sociales, etc. La guinda del programa era una entrevista con el Cardenal de Barcelona. Más de lo mismo. Monseñor, que no había visto la primera parte del programa, se refirió un par de veces a Cáritas y fue interrumpido de dudosas formas por la conductora del programa porque dijo "no vamos a hablar de Cáritas; a Cáritas nadie la cuestiona". La falta de objetividad no dice bien de los modos de esa profesional. Si uno se queda con ese planteamiento, acaba pensando de la Iglesia que es una desalmada por quedarse con tanto dinero de los españoles como si los fuera acumulando en una cuenta bancaria. Después de esto, empezó otro programa en el que, para hablar de la religión en la escuela, invitaron a una representante de Comisiones Obreras. Y apagué. ¡Qué subjetividad y qué poca ética periodística! Oiga, que les den morcilla; y si puede ser de Burgos, mejor.

martes, 31 de diciembre de 2013

A LOS HERMANOS CATALANES

Cuando uno de los hermanos no se siente bien en casa, se cree discriminado y se siente que tiene la familia en contra, siendo mayor de edad, si quiere marcharse que se vaya. Es así de simple. Yo creo que donde uno no se siente querido, antes que permanecer a disgusto, hará bien en irse. ¿Que detrás se irán los vascos? Pues que se vayan también si es lo que desean. Creo que toda esta trifulca que hay con el asunto es mejor tratar de entenderla en el terreno de lo doméstico que en el de lo político, al menos para discutirlo o para tratar de comprenderlo. Si España les roba, si España va en su contra, si España no les entiende, si hay que volver trescientos años atrás para que se sientan bien, se sientan queridos y comprendidos, pues adelante, váyanse. Y dejarán de salir hasta en la sopa; que algunos ya empezamos a estar harticos de tanta ofensa comparativa. Y no pienso entrar en detalles de quién ofende a quién y por qué. Solo recordar que "su" bandera es la bandera del Rey de Aragón, común a las comunidades que pertenecieron a la Corona de Aragón y no es catalana ni la tienen ellos en exclusividad. La tienen en Cataluña porque Cataluña fue Aragón. Así que sus propios cimientos pueden empezar a fallar tan solo con este argumento.


Ahora bien, resulta que todo el pueblo español es responsable y soberano de la integridad de su territorio. Por tanto, puesto que la segregación afectaría a todo el territorio español, deberíamos de ser todos los españoles los llamados a consulta. Pero da igual; renunciemos también a ese derecho, oiga, que es que ellos no se encuentran cómodos a nuestro lado. Dejemos que voten ellos solos. Y que voten en la legalidad. Sí, sí, que Rajoy y su grupo parlamentario de mayoría absoluta, logre hacer legal la consulta del presidente regional. Y a ver qué resulta del referéndum.

Arturo Mas (que no se sienta ofendido por lo del nombre, pero yo llamo al Papa Francisco, y no Francesco ni Franciscus), presidente de Cataluña, disolvió el parlamento y convocó elecciones regionales con la idea de alcanzar una mayoría absoluta que le permitiera decidir por sí solo en esta cuestión. El resultado fue un estrepitoso descenso en su número de diputados. Ahora ya amenaza de nuevo con volver a hacer lo mismo si no se autoriza su consulta catalana, mientas las encuestas auguran que perdería, incluso, el Gobierno catalán, que quedaría en manos de los republicanos de izquierda. Pero no pasa nada; que hagan la consulta y que el Congreso y el Senado le confieran legitimidad. No tanto miedo. Menos lobos, Caperucita...

Y es que lo que ha hecho el señor Mas es un órdago; va de farol. ¿Por qué?  Pues porque todos los analistas y sondeos coinciden en señalar que la realidad actual es una Cataluña dividida en dos mitades: los independentistas y los que no lo son. ¿Si ganase el "sí" con un 51% de los votos emitidos, proclamarían el estado catalán? ¿Con más de media Cataluña en contra? Hombre, deberían establecer un mínimo de calidad para adoptar una decisión tan trascendente. En el mundo civilizado, las cosas muy muy importantes se suelen decidir con los dos tercios a favor. Y este tema lo merece. Habría que tener en cuenta también a lo que arrastrarían a la gente que no fuera a votar, pero, para que nadie se moleste con lo de la abstención, concedan, al menos los dos tercios para iniciar la proclamación del estado propio. Pero, en eso está el truco del almendruco; en que saben que no obtendrán dos tercios ni por casualidad, pues, reitero que Cataluña está ahora mismo dividida en dos mitades. Mas acabaría mojándose las ganas en el café.

Me gustaría pedir al Gobierno español que sea valiente y que legalice la consulta. Que dejen ya de meternos miedo con "que viene el Coco"; a ver dónde termina esto; a ver si ya se callan y nos dejan vivir tranquilos y en paz. Ya está bien con la serenata, las amenazas, los desafíos y los miedos. A ver quién les da el rescate económico un año sí y otro también mientras ellos en su territorio no aplican las leyes comunes cuando no les da la gana. Cuánto me acuerdo yo -será por deformación profesional- de la parábola del hijo pródigo; que se quiere ir de casa, pide su parte y se va; y cuando ve que eso no funciona, acaba volviendo al hogar que dejó; eso sí, arruinado.

jueves, 26 de septiembre de 2013

EUROVEGAS O EL LOBO EN CASA

¿A alguien se le ocurriría dejar entrar en su casa a un lobo salvaje, con acceso a la cocina, a la sala de estar y a todas las habitaciones? Hay un lugar de España donde están citando al lobo; lo están llamando para que acuda y entre hasta el fondo. Ese lugar es Alcorcón, cerca de Madrid. Su nombre, Eurovegas. Las Vegas de Europa... casinos, máquinas tragaperras, lugares de juego, hoteles, complejos de... ¿ocio? Los defensores de la idea solo ven la gran cantidad de puestos de trabajo que se van a crear y la inversión. Pero, mejor dicho que nunca, Eurovegas será pan para hoy y hambre para mañana. Conviene ver el asunto con los efectos no solo a corto, sino también a medio y largo plazo.

La experiencia contrastada debe ser siempre uno de los aspectos a tener en cuenta a la hora de hacer cualquier análisis. Los lugares de juego suelen ser, a la vez, lugares de desgracia e infelicidad. Donde abunda el juego abundan las ruinas económicas, los delitos, fraudes, drogas, negocios sucios, las borracheras, la delincuencia, los asesinatos, los suicidios... Traerá cierto número de puestos de trabajo, pero hay que ir más allá de la cara que nos presentan. Hay que ver también toda la problemática que va a generar. Hay que analizar el tipo de turismo y la clase de visitantes que esas instalaciones traerán a Madrid. ¿Es eso lo que quiere Madrid? ¿Ese "desarrollo" y "crecimiento" es lo que busca? Los magnates de ese gran negocio veían un gran inconveniente en la ley que prohíbe fumar en todo tipo de locales públicos; pues parece que el Gobierno lleva intención de relajar esa ley con tal de favorecer a los que quieren traer a Alcorcón ese Leviatán. 

Hace unos años, mi preocupación estaba en mi tierra, en mi Aragón. Querían hacer un complejo de similares características junto a Zaragoza. Se iba a llamar "Gran Scala" y venían apoyados y empujados por una fuerza política que tiene como principal objetivo promover los intereses de Aragón. No sé muy bien en qué fase y por qué razones el lobo retrocedió en esa ocasión, pero el día que lo supe respiré tranquilo. Ahora me preocupa Alcorcón, me preocupa Madrid, me preocupa España. Se está preparando una inmensa cloaca de dimensiones impredecibles. Que Dios nos coja confesados. 

viernes, 30 de agosto de 2013

EL MILAGRO DIARIO DE LA VIRGEN DEL PILAR


Ofrenda de flores el 12 de octubre
No soy yo persona muy dada al reconocimiento de milagros; sí de los cotidianos, pero no de esos llamativos, que conllevan aparato de propaganda y publicidad, y a menudo, negocio. Está claro que estamos en medio de un mundo decadente y de una sociedad en decadencia. Mucha gente ya no valora la fe en cuanto tal; quiere ver, necesita tocar para creer. Buscan milagros, apariciones, mensajes, secretos ocultos, manifestaciones extraordinarias del mundo de lo divino. Solo así están abiertos a creer. O eso dicen ellos. El mundo de las velas, de los “trueques” del ofrecimiento (te doy a cambio de que me des), de que me curen mi enfermedad, de que no se muera mi niña… Un mundo pragmático, tremendamente práctico, una religión de la utilidad y la negociación… No de la fe y la confianza, no de la experiencia personal de Dios; nada de la conversión, nada de la austeridad, nada de ascesis, nada de compartir… Nada de conocimiento de Jesús, nada de comprender mejor los evangelios y el Nuevo Testamento, nada de conocer los documentos del Concilio ni de leer las encíclicas de los Papas. De rezar, lo justo y necesario; de sacramentos, cuando lo exige el rigor de lo social. De dogmas, nada; de presencia de Iglesia, la justa. Ni en la vida eterna, oiga; ni en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía… Si acaso, se pone la cruz en el IRPF para que los curas y las monjas sigan atendiendo a los pobres, pero no para que compren casullas. Ahora, que, si hay milagro, entonces sí; que andamos muy necesitados de milagros, aunque solo lo escuche una persona y nos lo tenga que contar todas las veces. Da igual que diga una cosa o la otra, el caso es que hable el santito, que hable la Virgen, que hable la vidente y que la gente siga viniendo a tal o cual lugar tan bendecido. Pues ya, puestos a pedir, que nos toque la lotería, que buena falta nos hace…

El Santuario de Nuestra Señora del Pilar, en Zaragoza, es uno de los lugares más visitados de España de los que no son playas. Por supuesto, es el lugar emblemático de Zaragoza, Muchísimas personas lo visitan por fe; vienen grupos de peregrinos de forma permanente, todos los días del año; la Virgen atrae a los fieles de todas partes del mundo; pasan a los niños por el manto, besan la columna puesta por María en la madrugada del dos de enero del año cuarenta de la era cristiana. Al fin y al cabo, es el primer templo mariano de la historia y también la primera aparición -todavía en vida- de nuestra Madre del cielo. Pero también entran en ella muchísimos turistas. Vienen atraídos por el esplendor de la Basílica, por las pinturas de Goya, por la música de órgano, por la presencia de las bombas de la guerra civil que cayeron y no explotaron, por el gran retablo de Forment y por tantos detalles artísticos que ofrece al visitante el templo barroco. Muchas personas de Aragón visitan a la Virgen con frecuencia, y muchas que viven en la ciudad lo hacen a dirario. Pero lo que no se publica es que todos los días suceden milagros en ese lugar. Lo sabe la persona a la que le pasa y, si acaso, el cura al que se lo cuenta, pero nadie más. Ocurre, más o menos, así:

-Hola, padre. No sé decirle qué hago aquí ni por qué me he clavado de rodillas en el confesonario.
-Hola. ¿A qué has venido al Pilar?
-He venido por ver la iglesia, por conocer el sitio y ver su arte.

-¿Te has detenido ante la Virgen?
-Sí. Lo he hecho. He estado un rato mirándola y he sentido algo.

-¿A qué te refieres?
-No sé decirle; he sentido algo por dentro; como alegría, como emoción, como una paz grande. Después he seguido andando y he venido a parar aquí. Ya le digo; no sé cómo, pero algo me ha impulsado, como empujado hasta aquí donde está usted, padre.

-¿No has venido a la Basílica con la idea de confesarte?
-No, no; ni de lejos. Me confesé hace treinta años, cuando hice la primera comunión. Y nunca más me he confesado.

-Quien te ha traído aquí es María, la Virgen del Pilar. Ella también te ha mirado cuando tú la mirabas. Se ha fijado en ti y te trae al confesonario para que hables y encuentres la paz en tu corazón. ¿Quieres salir de aquí perdonado de tus pecados? ¿Quieres confesarte?
-Sí, está bien… Aunque ya le digo que no lo he hecho desde niño.
-No importa, yo puedo ayudarte.
(...)

Con la ayuda del confesor, el hombre o la mujer que se ha acercado descubre aquello que inquieta su corazón y aquellas situaciones en las que necesita ser perdonado y reconciliado. Cuando se levanta, suele decir algo así:
-”¿Sabe, padre? Me encuentro mucho mejor. Me ha quitado usted un gran peso de encima. Me siento como nuevo, como que algo ha cambiado en mí”. El sacerdote le invita entonces a que se quede a participar en la misa siguiente y que reciba la comunión. Dios hace el resto.

Esta es una forma, más o menos tipo, de conversación. La experiencia que recoge este ejemplo es el verdadero milagro. La Virgen los lleva a su Hijo. En el rezo de la Salve se dice “muéstranos a Jesús, el fruto bendito de tu vientre”, y eso es literalmente lo que pasa, que la Virgen envía a muchas personas a que se encuentren con Jesús en los sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristía. Turistas que vienen buscando arte, cultura y entretenimiento y salen habiendo vivido una sorprendente experiencia religiosa, un verdadero encuentro con Dios y con la Madre. Ella elige a quienes quiere, personas de corazón abierto. A buen seguro, algunas de ellas no se dejarán llevar, pues no les parecerá razonable; pero esta experiencia se da en muchas personas que no cierran su corazón a lo trascendente. Y, como digo, es algo que ocurre todos los días.  

jueves, 1 de agosto de 2013

Y DIOS ESTABA EN LAS VÍAS DEL TREN

Miércoles. 24 de julio de 2013. Las 20 horas y 41 minutos. El tren Alvia con origen en la estación de Chamartín en Madrid y con destino Ferrol entra en la curva de Angrois a más de 150 kilómetros por hora y las ruedas del tren se salen de los raíles. El convoy vuelca sobre su lado derecho y un vagón salta los cinco metros de talud para ir a caer en una plaza de esa población sin que afectase físicamente a ninguno de sus vecinos. El resto de los coches queda en la zona de vías atrapando cadáveres y heridos. La máquina de cola se ve envuelta en llamas. Sirenas, llantos, gritos de horror se suceden. Balance: 79 muertos y un centenar de heridos. A los umbrales de la ciudad de Santiago, a la hora de las Vísperas de la fiesta del Apóstol. Luto. Este año la fiesta del patrón no se festejó. Dolor y rabia, impotencia y lágrimas en toda España.

¿Dónde estaba Dios cuando sucedió todo? Yo puedo decirles la respuesta. Dios estaba en las vías, llevándose a cada una de las víctimas mortales. Estaba en las vías salvando las vidas de muchos heridos. Estaba en las vías ayudando a sacar gente malherida, rompiendo ventanillas del tren, pasando camillas desde dentro hacia fuera. Dios estaba en los equipos de rescate, en los bomberos. Estaba en la gente de Angrois, que con gran valentía y sentido del altruismo, se volcó en el rescate y la evacuación de heridos. Estaba en los que acompañaban a los familiares de quienes no se encontraban en las listas de heridos. Dios estaba en los sanitarios y trabajadores de los hospitales que interrumpieron sus vacaciones y acudieron de inmediato a sus puestos de trabajo. Estaba en las largas filas de donantes de sangre que se congregaron en el campus universitario hasta abastecer por completo la demanda. Dios no salió en las imágenes de los informativos ni en las fotos de los diarios, pero estuvo. Ya lo creo que estuvo. Seguro, seguro que estuvo... 

miércoles, 26 de junio de 2013

PECADORES, SÍ; CORRUPTOS, NO

Mientras el mundo entero se asombra y se admira con el fútbol español, desplegado en diferentes competiciones internacionales y mundiales de las selecciones respectivas de las diferentes edades de los jugadores, Francisco acaba de cumplir cien días en la Sede Apostólica. Y lo hace prodigándose en llamamientos a la autenticidad de vida y de misión en obispos y sacerdotes. Curiosamente, es justo el punto donde acabó el pontificado de su antecesor, Benedicto XVI. El Papa alemán, en la homilía del miércoles de ceniza, trasladada este año a la Basílica de San Pedro por ser la última misa que celebraba en público como Pontífice antes de hacer efectiva su renuncia, pedía a los obispos y cardenales que se olviden de hacer carrera en la Iglesia y se dediquen a ser pastores, a llevar a cabo la misión que el Señor les encomendó en su día. Fue, precisamente la renovación de la curia romana uno de los grandes temas que Ratzinger dejaba abiertos para que acometiera su sucesor. Unos pocos días después de ser elegido, el papa Francisco, en la homilía de la misa crismal el día de Jueves Santo, se volvía a dirigir a los obispos y sacerdotes para pedirles que sean pastores y no gestores; que deben “oler a oveja” dijo literalmente. El tono que usaba el papa era amable y casi dulce, seguramente moderado con intención por ser los primeros días de su papado y la primera Semana Santa que celebraba como Pontífice. Ahora, sin embargo, el tono en el que habla el Papa se ha vuelto más vehemente, sobre todo cuando se dirige a las multitudes de la Plaza de San Pedro (audiencias de los miércoles, ángelus de los domingos y misas ocasionales). Un tono muchísimo más monótono usa en actos oficiales dentro del palacio apostólico. Pero ese tono sube cuando habla a los pastores de la Iglesia, aunque sea en la capilla de la residencia de Santa Marta.

La web oficial de la Santa Sede (vatican.va) recoge todas y cada una de las palabras que el Papa pronuncia en cualquier ocasión y se puede acudir, por tanto a ella para comprobar o ampliar esta o cualquier otra información acerca de sus palabras. En muchas ocasiones, se ofrecen también los vídeos, que ayudan a ver la entonación, los gestos y las expresiones que quiere enfatizar y se pueden ver, así mismo, en otras páginas web de ámbito católico. Hay momentos en los que el Santo Padre abandona la lectura de sus papeles y glosa alguna de sus frases poniendo gran impulso en ellas. El pasado domingo, sin ir más lejos, lo hacía cuando pedía a los jóvenes que no dejen que les roben la esperanza y que no tengan miedo de ir contracorriente en esta sociedad. Lo hacía recordando la figura de San Juan Bautista. Glosando su figura, el Papa dijo que hay dos formas de dar la vida por Cristo y de ser mártires: la de dar la vida en un solo acto y la de entregarla día a día en el servicio a los demás. Estos también son mártires, dijo Francisco. Y añadió que quienes padecen en este mundo las consecuencias por defender la justicia y la verdad, como el Bautista, son mártires como él lo fue.

Pero, como decía al principio, el Pontífice es tremendamente claro al dirigirse a los obispos y sacerdotes. “Pecadores, sí; corruptos, no” llegó a afirmar con toda rotundidad. En esa misma homilía, el sucesor de San Pedro se refirió a los pastores corruptos como “el anticristo”, apoyándose en una cita de las cartas del apóstol San Juan. Dijo de ellos que se han olvidado del amor con que Dios los creó y que han traicionado la misión a la que fueron llamados por el Señor. El Papa dice estas cosas en público, sin tapujos ni disimulos. Ha mostrado su respeto hacia los creyentes de otras religiones y también hacia los ateos, de los que dice que “son buenos si hacen el bien”. ¿Y quién es capaz de negar la veracidad de esa afirmación? Si uno que dice ser cristiano hace el mal en la Iglesia, en la sociedad o en su vida, mientras que otro que dice ser agnóstico o ateo tiene una conciencia ética exigente, es honesto y hace el bien a los demás, ¿quién de los dos está más cerca de Dios? ¡Por favor, que sabemos bien lo que es recitar el Credo y no creer! Y si no, vayan a las celebraciones del bautismo y lo verán una y otra vez.

No se puede prever un pontificado excesivamente dilatado en el caso de Francisco, dada la edad del Sumo Pontífice, pero cada Papa firma los nombramientos de nuevos obispos y elige a los miembros del colegio cardenalicio conforme se van produciendo las vacantes. Pues bien, hace tan solo tres días, el Papa reunió en el palacio apostólico a 150 nuncios apostólicos en todo el mundo, que son los embajadores de la Santa Sede que ostentan la representación diplomática de la misma en los distintos países. Son los nuncios los que, en el mecanismo interno que la Iglesia tiene para la elección de nuevos obispos, eligen y proponen los candidatos al episcopado. Pidió a los nuncios, en tono de ordenanza suplicada, que, al elegir a los candidatos para obispo, propongan a los “que no son ambiciosos, que no persigan el episcopado y que sean esposos de una Iglesia, sin buscar constantemente otra”. Y a ellos, a los nuncios, les pidió que sean verdaderos pastores, que amen la pobreza y que no tengan la psicología de los príncipes. ¡Qué directo es el Papa y cómo da en el clavo con sus discursos! Al hilo de esto, Francisco no quiso acudir en el Vaticano al gran concierto del Año de la Fe porque dijo no ser “un príncipe del Renacimiento” para organizar y asistir a conciertos. Estos cien días de papado han dado ya para narrar un incontable número de anécdotas protagonizadas por Su Santidad, pero, a buen seguro, que van a producirse constantemente mientras la lucidez le acompañe, pues su estilo personal, además de muy evangélico, es, también, muy singular en todo lo que a los usos del papado y del Vaticano se refiere. Mientras redacto este artículo, acabo de saber que el Pontífice ha nombrado una comisión para investigar el IOR (Instituto para las Obras para la Religión), conocido como el “banco vaticano”.

Y, llegados a este punto, quiero hacer una llamada de atención. El nuevo estilo que Francisco está imprimiendo al papado, sus postulados teológicos, su defensa de los más pobres, su firmeza con respecto a las conductas de obispos y sacerdotes, la claridad del contenido social de sus afirmaciones y su disposición a obrar con la autoridad que le corresponde, le están ganando enemigos dentro de la propia Igleisa. Me contaban, por ejemplo, que en una conocida parroquia de ciudad, en el momento de las preces, una persona pidió públicamente “por la conversión del papa Francisco”. En algunos medios de la Red, de estilo marcadamente conservador, se ha iniciado ya una campaña en contra del Papa. Sacerdotes que gustan colgar vídeos de sus misas o de sus prédicas llegan a afirmar que el Papa anda equivocado en doctrina cristiana. Otros que tienen sitios web (supuestamente al servicio de la evangelización) se permiten recomendar “que el Papa aprenda de lo que dice este sacerdote y tome buena nota de ello”. Y así, un sinfín de descalificaciones hacia el que ha sido elegido -no lo olviden los creyentes- por la acción del Espíritu Santo. Francisco cita, de forma casi machacona, las frases de Bendicto XVI. La voz de Francisco no es la de un profesor de teología, pero es la voz autorizada del Sumo Pontífice, sucesor de Pedro y cabeza de la unidad de la Iglesia universal. Su doctrina no es contraria -por supuesto- a la de la Iglesia católica. Su voz es profética porque hace una mayor incidencia en las cuestiones sociales en comparación con otros pontífices. Pero, desde León XIII, la doctrina social de la Iglesia es UNA sola y abundante. Francisco no entra en contradicción alguna, sino que la hace brillar aún más actualizándola a nuestros días.


Quienes, desde dentro de la Iglesia critican en público al Papa, deberían mirarse interiormente. Si celebran la Eucaristía, si reciben la comunión y no están a favor de los pobres, no están recibiendo a Cristo. La comunión nos lleva, indefectiblemente, a tomar partido por los pobres, a denunciar la injusticia de los poderosos y a defender al ser humano -a cada ser humano y a todos los seres humanos- como imagen de Cristo y como verdaderos hijos de Dios. ¿Aún no habéis entendido la parábola del hijo pródigo? ¿Y la de los viñadores? ¿Y la visita de Jesús a la casa de Simón el fariseo? ¿Sabéis que significan las palabras “Misericordia quiero y no culto”? Pues aplicaos el cuento, pero dejad de poner mal en la Iglesia; repasad las encíclicas sociales de los Papas y la “Gaudium et Spes” del Concilio Vaticano II. Y después, habláis. Y si no estáis de acuerdo, os calláis y os quedáis a la espera de que vengan para vosotros “tiempos mejores”, pero no sembréis más cizaña en la Iglesia. Quien siembra la cizaña es el enemigo, el maligno; así lo dicen los evnagelios. Muchas veces, se hace un mejor servicio con el silencio que con el alboroto. Tenéis derecho a discrepar o a poner el acento de la fe en otras cuestiones, pero no tenéis derecho alguno para desacreditar al que es la máxima autoridad en la Iglesia ni a censurarle en público. Sería mejor si cultivarais la virtud de la humildad.