Mostrando entradas con la etiqueta inmigracion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inmigracion. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de julio de 2012

CÁRITAS: EL DERECHO UNIVERSAL A LA SANIDAD

Cáritas española denuncia la situación de "apartheid sanitario" que se produce en España con la nueva ley promulgada por el Gobierno de Rajoy, según la cual quedan desprotegidas de la salud pública ordinaria todos los inmigrantes que, residiendo en nuestro territorio nacional, estén sin regularizar. La ONG de la Iglesia en España recuerda la igual consideración de dignidad entre todos los seres humanos y el carácter de derecho fundamental el del acceso a la sanidad. 

La medida no solo es injusta en sí misma sino que crea discriminación entre personas y rebaja a los inmigrantes irregulares a la consideración de ciudadanos sin derechos. En una crisis como la actual, que apunta al mundo de las finanzas como origen y causa de tantos males como los recortes nos imponen a todos, no se puede dejar desamparados a los más débiles. La medida del Gobierno aleja al PP de los principios democristianos que dice inspirarle.

Se pide una rectificación urgente y el retroceso de la medida. En la web de Cáritas Zaragoza ( www.caritas-zaragoza.org) se incluye un enlace para firmar pidiendo al Gobierno la rectificación de una medida tan indigna y antisocial. ¡Que busquen el recorte proporcional en otra parte! 

Se incluye en la web citada la carta de una monja carmelita que resulta bastante clarificadora al respecto:


Soy Carmelita Misionera y además enfermera y comadrona y he trabajado 30 años en África Subsahariana, teniendo que hacer de médico por falta de éstos. Allí tuve que sufrir, junto a muchas personas, las desastrosas consecuencias de la falta de acceso a la salud y a tratamientos adecuados por falta de medios. Allí sufrí viendo como su esperanza de vida no pasa de los 40 años, como muchos niños no llegan a ser adolescentes y lo duro que es vivir en una sociedad privada de algo tan básico y fundamental como es el derecho a la salud y la educación. 

Ahora estoy en España, y tengo la suerte de trabajar con personas inmigrantes. Conozco lo que les ha obligado a dejar su tierras y sus hogares: no lo hacen por turismo, si no con la voluntad de darle una vida mejor a sus familias. Me duele y me cuesta creer que una sociedad como la española, que se ha gloriado de ser solidaria y hospitalaria, les niegue un derecho tan fundamental y básico como es el ir a un médico y proteger su salud. 

Que estos cientos de miles de personas no puedan ir al médico sólo va a tener consecuencias negativas, y no sólo en su salud, sino en la de todos: provocará un colapso todavía mayor de las urgencias, y el agravamiento de problemas de salud pública, como el contagio de enfermedades como la tuberculosis, que se concentra en algunos grupos de población inmigrantes. No permitamos que esto ocurra. 

Yo creo en una sociedad en la que ayuda y protege a las personas más débiles. Y por eso te pido que firmes esta petición y le pidas al Gobierno que derogue esta injusta medida y garantice la sanidad para todos, y sobre todo para las personas más necesitadas. 

PD: El gobierno ha alegado un ahorro de 500 millones de euros como justificación para esta medida. Si lo comparamos con los más de 750 millones que los clubes de fútbol españoles deben a Hacienda, o con los más de 1.000 millones que ha costado el desierto aeropuerto de Ciudad Real, la medida es todavía más incomprensible.

domingo, 31 de octubre de 2010

PENSAR DOS VECES ANTES DE HABLAR DE INMIGRACIÓN


Todo ser humano poseela misma dingidad,
pues Dios lo ha elegido para la vida como imagen suya,
 y Jesucristo se encarnó y murió por él
En España los periódicos digitales lanzan encuestas acerca de si el personal vería con buenos ojos hacer redadas de inmigrantes ilegales por parte de la policía y proceder a realizar repatriaciones masivas. El debate está ahí y el Presidente francés ha actuado contra los gitanos sin preguntar a nadie. Deportaciones masivas y justificaciones que una gran mayoría aprueba sin pensar dos veces. Mientras, el Papa está apelando ya repetidamente en las últimas semanas al respeto de los derechos de los inmigrantes.

Es verdad que con la crisis y el aumento del paro, está creciendo un sentimiento anti-extranjeros que sólo está naciendo, pero que puede ir a más. Y eso es peigroso; muy peligroso, además de injusto. Está muy cerca de los planteamientos del nazismo alemán de los años 40 del pasado siglo. Ahora mismo hay 300.000 inmigrantes españoles en la UE. Entre ellos se encuentran un primo mío y su familia que, enviado por su empresa, vive y trabaja en Alemania. ¿Qué tal si les dicen por la calle que son unos "extranjeros de mierda", que el paro de su país es por su culpa y "que se vuelvan con su puta madre a su puta casa"?

Pues eso está sucediendo hoy en día, espontáneamente, en las calles de nuestras ciudades. Ya digo, preocupante y peligroso. Es necesario tomar algo de perspectiva y empezar a pensar más en la globalización de la población mundial, en los derechos humanos -de todos los humanos- y menos en las fronteras, en los egoísmos y las hipocresías. Porque, muy probablemente, los que increpan así a los extranjeros tienen un padre, un abuelo o al menos un tío lejano que emigró a Francia o a América huyendo de la miseria, y con eso pudo sacar a su familia adelante. Y como él, muchos otros. Qué pasa, ¿que abro la mano cuando me van a ayudar, pero la cierro cuando me toca ayudar a mí? ¡Ja! No se puede exigir lo que no se está dispuesto a dar. Además, quienes así piensan, suelen aplaudir con sus manos a CR7 (portugués) o a Messi (argentino), mientras con su voz ofenden a los extranjeros de a pie, a los que sobreviven en un mercado de trabajo que nada les favorece y en un ambiente que cada día se les está haciendo más hostil. Incluso, muchos de ellos llevan 8, 10, 12 años aquí, buena parte se han nacionalizado españoles -con lo cual son españoles de pleno derecho aunque tengan rasgos raciales distintos- y han contribuido con sus impuestos y sus cotizaciones a la Seguridad Social -así como los siguen pagando al comprar una simple lechuga o al subirse al autobús- a que la caída en nuestro país no haya sido mayor aún.

¿Papeles para todos? No digo eso. Eso no es posible, pero no lo es porque el mercado de trabajo no lo permite. ¿Abrir las fronteras libremente para que entre el que quiera? Tampoco es posible, por desgracia, porque la riqueza nacional tampoco lo permite. Pero de ahí a descalificar a cualquier inmigrante que ya está aquí, a increparlos por la calle, o a manifestarse abiertamente en contra de todo el colectivo extranjero porque "nos quitan el trabajo", va un abismo además de que es -repito- injusto e irracional.  

Quizás nos toque compensar lo que hemos recibido. ¿O no se han restaurado monumentos, casas de cultura, ayuntamientos, calles, ciudades enteras con los famosos programas "leader" de la UE? ¿Y no se ha promocionado nuestro turismo con el dinero de Europa? ¿O no se subvenciona la agricultura con la PAC desde hace años? ¿O no se han arreglado carreteras y construido autopistas con los dineros del fondo de compensación de la Unión Europea? Seguro que muchos señores y señoras que piensan y hablan así, cercanos a mi edad, bebieron la leche en polvo de los americanos en los colegios públicos. ¿Y ahora venimos con éstas? Vamos, por Dios. Respeta si quieres que te respeten y ponte en el lugar del otro; sólo así podrás comprenderlo. Si no te pones a pensar desde su "yo", saliendo del tuyo, es imposible comprenderlo. Ahí es donde empiezan el respeto y la solidaridad.